CD La Lluvia del Arcoíris
CD La Lluvia del Arcoíris
 

 
Paco San José
Curriculum
CD La Lluvia del Arcoíris
CD Pito y Tambor... tradicional
Libro: "La vida secreta de los piteros"
Libro: "Cuentos y Leyendas de los Picos de Europa"
Los piteros
El pitu montañés
Comentarios sobre los piteros
Labor de campo
Un trabajo de recopilación de música popular de Cantabria.
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"La Lluvia del Arcoíris" es el título del CD publicado en solitario en 2004, y monográfico sobre el pitu montañés y la música tradicional de Cantabria.
Si en la casette del año 1989 se interpretaban tonadas y estribillos que ya habían sido grabados previamente por otros piteros antiguos, en esta ocasión se ha hecho un exaustivo trabajo de recopilación en varios cancioneros de Cantabria.
Casi la totalidad del CD es repertorio nuevo, o al menos sin interpretar por ningún pitero. Caben destacar los virtuosos estribillos del cancionero de Sixto Cordova.
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EL CLARINETE POPULAR EN CANTABRIA
(texto resumido del CD)
Entre 1690 y 1700 Juan Cristobal Denner realiza diversos cambios en el chalumeau francés, que le hacen llegar a la conclusión de que se trata de un nuevo instrumento. Le añade 12 llaves, salto de doceava, final de campana y registro más agudo o clarín, de donde viene el nombre de clarinete. Durante 300 años se producen constantes cambios, evoluciones y aportaciones técnicas de diversos constructores e inventores. La más significativa tiene lugar en 1842 cuando Buffet y Klosé ponen a la venta en París el nuevo clarinete que han diseñado, aplicando a este instrumento el sistema de llaves que había inventado Teobald Boehm tres años antes para la flauta. Este notable cambio convierte al clarinete en un instrumento muy sofisticado de gran importancia a nivel internacional, y se multiplica su utilización en todo tipo de agrupaciones musicales.

Según el Centro de Estudios Montañeses se tiene constancia de piteros o clarinetistas populares en Cantabria, sobre el año 1.850 aproximadamente. A partir de estos datos se puede llegar a la conclusión de que la incorporación de este instrumento a la música popular de Cantabria es instantánea, y fijar el año 1842 como el inicio de esta tradición. Del mismo modo se puede afirmar que el clarinete o pitu montañés es adoptado por los músicos populares de la región deslumbrados probablemente por las posibilidades técnicas y musicales del nuevo instrumento, y no para sustituir o reemplazar a otros instrumentos. En la zona montañesa que delimitan Santander, Torrelavega, Cabezón y alrededores hasta la costa, el clarinete popular coexiste con el violín durante aproximadamente medio siglo. Según estudios publicados recientemente, el violín acompañado de una pandereta y a veces de un bombo es el instrumento que preferentemente se utilizaba en esta zona, y poco a poco va a ser desplazado por el clarinete y la caja de los piteros, que posiblemente heredan muchas de sus melodías.

Cantabria es la única región de la península ibérica donde se tiene actualmente constancia de la utilización del clarinete solista para la música popular. Se ha utilizado preferentemente el requinto o mi bemol, pero también en menor medida el de si bemol que actualmente ha desaparecido. Según las partituras de los cancioneros se utilizaba dos octavas del registro agudo, de sol a sol. El hecho de que a mediados del XX hubiera pocos y deteriorados, originó que se acortara el registro a una octava y media y las posibilidades de interpretación. En las fotos de piteros de principios del siglo XX aparecen siempre vestidos con traje y corbata, posteriormente vino la moda de la ropa folklórica con faja y pañuelo. Los piteros de tradición que utilizan requinto ponían la caña hacia arriba, al contrario que los de formación clásica. El motivo era únicamente poder aguantar mejor la presión de la boca, durante las muchas horas que tenían que soplar el instrumento, sin modificar para nada el resultado sonoro. Todas estas circunstancias fueron degenerando en la creencia errónea de que los piteros tenían que ser musicalmente incultos, con una imagen muy diferente de la realidad anterior. Los clarinetistas de las bandas de música de Cantabria han coexistido como piteros con los de tradición aunque no haya sido tan populares ellos, y probablemente han aportado las mejores melodías y estribillos del repertorio tradicional de este instrumento.